El día a día de atender un centro
La recepción no llega a contestar todo
Entre la paciente en el mostrador y el teléfono, los WhatsApp esperan. Y la que pregunta por un tratamiento nuevo no espera dos días.
Cada tratamiento genera las mismas preguntas
Cuánto sale, cuántas sesiones, si duele, contraindicaciones. Repetido decenas de veces por semana.
Las pacientes se pierden entre sesión y sesión
Terminó las tres primeras sesiones y no volvió a agendar. Sin seguimiento, ese tratamiento quedó por la mitad.
Una consulta respondida y agendada
El asistente responde desde tu lista de tratamientos y deriva lo clínico a una profesional.
Ejemplo ilustrativo de una conversación real del rubro.
Lo que tu centro deja de hacer a mano
Precios, packs, duración y preparación desde tu lista cargada. Lo clínico se deriva a una profesional, siempre.
El asistente propone horarios disponibles y confirma. La recepción atiende a quien tiene enfrente.
Sesión agendada, recordatorio automático. Menos turnos vacíos sin aviso.
La que cortó el pack a mitad de camino recibe un mensaje a los días que definas — y retoma.
¿Cuántos turnos se pierden por respuesta tardía?
En 30 minutos revisamos tu operación de WhatsApp y te decimos qué se puede automatizar — y qué no.